viernes, 5 de julio de 2013

Palabra cazada: Reiniciar.



Si iniciar y comenzar son sinónimos, puesto que ambos significan “dar principio a una cosa”, también serán sinónimos reiniciar y recomenzar. Las cosas y las acciones tienen un solo principio. Si algo que se ha comenzado una vez, no se puede recomenzar, tampoco podrá reiniciarse lo que ya se inició.
Sólo se pueden reiniciar las cosas cuando se anulan completamente o se destruyen, como Penélope “reiniciaba” el tejido que cada noche deshacía. Pero algo que ya está iniciado y no destruido, no se puede iniciar de nuevo.
Tenemos un verbo para referirnos a la acción de continuar una acción que quedó interrumpida. Este verbo es “reanudar”
Cuando digo que dos amantes que se reconcilian, “reinician” su idilio, me estoy expresando mal. En nuestros días es muy frecuente encontrar este término mal empleado en muchísimos ejemplos más.
Lázaro Carreter dice que “casi todo lo que ahora se “reinicia”, lo que en realidad hace es “reanudarse”.

………..

martes, 25 de junio de 2013

Palabra cazada: Señalización



Sobre todo en ambientes deportivos suelen oírse cosas como estas: “El árbitro se equivocó en la señalización del penalti”.
“Señalización” es el acto de “señalizar”. El verbo significa: “Colocar en las carreteras y otras vías de comunicación, las señales que indican bifurcaciones, cruces, pasos a nivel y otras que sirven de guía a los usuarios”.

Como en el ejemplo del árbitro, suele confundirse “señalizar” con “señalar”. Es verdad que entre las acepciones de la palabra “señalar” no se registra la de “señalar una falta”. Pero definir esa acción con la palabra “señalización” no está ni medio bien. En todo caso, dice Lázaro Carreter, no habría más remedio que llamarla “señalamiento”.

jueves, 13 de junio de 2013

Locución cazada: Vergonzante


Es frecuente el uso de la palabra “vergonzante” de manera incorrecta. Por ignorancia suele utilizarse en lugar de “vergonzoso” y así escuchamos cosas como estas: “Es vergonzante el uso que la autoridad hace del poder” o “Es vergonzante el comportamiento del partido de la oposición” o “Es vergonzante la última ley aprobada en el Parlamento”. Lo correcto sería “Es vergonzoso...”
El adjetivo “vergonzante” significa “que tiene vergüenza” y se aplica a aquellos a quienes su situación o condición les lleva a sentir vergüenza, especialmente a los pobres que tienen necesidad de mendigar. Estos son los “vergonzantes” y no los que carecen de vergüenza.
Ambos adjetivos, “vergonzante” y “vergonzoso”, dice Lázaro Carreter, pertenecen a la misma familia de vergüenza, pero no son intercambiables.

viernes, 31 de mayo de 2013

Palabra cazada: Detentar


Se está extendiendo la incorrecta acepción del verbo “detentar”, queriendo significar “tener”, “ostentar”, “desempeñar”.
Con frecuencia se dice por ejemplo que “tal ciclista detenta el récord de la hora”, que “el Barça detenta el título de la Champions” o que “Fulano detenta el cargo de Ministro”. Lázaro Carreter, con sorna de la buena, dice que pronto nos acostumbraremos a decir que “Ricardo detenta como esposa a Lolita”, que “apenas detento dinero en los bolsillos”, o que “Dios le detente la salud”.
La palabra “detentar” la tomamos del latín “detentare” y significa “retener algo sin derecho”. El mal uso de la palabra ha ido despojándola injustamente de la coletilla “sin derecho” para ir empleándose cada vez por más usuarios con el significado de “tener”, “poseer” o “gozar de”.

……..

miércoles, 1 de mayo de 2013

Locución cazada: Lapsus




La palabra proviene del latino “labor” (deslizarse). “Lapsus” significa pues “tropiezo o equivocación”. Así el conocido “lapsus linguae” no es otra cosa que una equivocación al hablar.
El  Diccionario de Autoridades da a “lapso” (que  no lapsus) el significado de deslizamiento, el curso con que va pasando el tiempo. La Real Academia le añade también el significado de equivocación.
Dice Lázaro Carreter que lo aberrante es el uso de “lapsus” en lugar de “lapso”. Es decir, como “espacio de tiempo”, porque en español, la voz latina “lapsus” sólo se usa correctamente como equivocación, especialmente la que se comete al hablar o escribir.
Es decir, “lapso” admite los dos significados (espacio de tiempo y equivocación), mientras que “lapsus” admite sólo el de equivocación.
Así que “hacer un lapsus”, nunca deberá decirse con el sentido de hacer un alto, una pausa o un descanso, sino en el sentido de cometer un error o equivocarse.

miércoles, 17 de abril de 2013

Locución cazada: Victoria pírrica


Locución cazada: Victoria pírrica

Se oye mucho esta expresión, sobre todo a los locutores y tertulianos que comentan acontecimientos deportivos. Generalmente la emplean mal y con un significado que no tiene.
Suele emplearse en el sentido de “victoria por la mínima diferencia”. Así cuando por ejemplo en un  partido de fútbol, un equipo gana a otro sólo por la diferencia de un gol, con frecuencia se oye decir que “ha sido una victoria pírrica”.
El adjetivo “pírrico” hace referencia a Pirro, famoso rey que ganó una batalla a los romanos, pero que tuvo en ella tantas pérdidas y perdió tantas otras después a consecuencia de ésta, que no le sirvió para nada esta ganancia. Este es el sentido verdadero de la expresión “victoria pírrica”.
Estaría bien aplicada la expresión en el caso de que en el ejemplo anterior, el equipo ganador, aún habiendo ganado, quedase eliminado en ese campeonato, independientemente del número de goles.
Con ironía Lázaro Carreter invita a generalizar la expresión y decir por ejemplo: “sueldos pírricos” o “precios pírricos” y por qué no “pirrifalda” en lugar de minifalda.
………

martes, 2 de abril de 2013

Locución cazada: jugar un papel



Es un galicismo que entró en España hace un siglo aproximadamente.

El hecho de representar en el teatro una pieza dramática se expresa en francés con el verbo “jouer”, jugar. La parte del texto perteneciente a cada actor, se le entregaba a éste en un manuscrito enrollado, “roule” y era un “rôle”. Por tanto cuando se representaba una obra, se “jugaban los roles o papeles”.

También en el teatro castellano se daba a cada actor su parte de texto escrito en un papel, por lo que la figura de galán o dama o gracioso o padre, etc., también pasó a llamarse “papel”. Hacer o interpretar el papel de galán, etc.

Pero nunca en español se había hablado de “jugar un papel”. Siempre se habían utilizado verbos como hacer, representar, desempeñar, ejecutar, etc. Mucho menos en el sentido que actualmente se le da.

Lázaro Carreter dice: “hoy muchos serían incapaces de afirmar que tal actriz va jugar el papel de Medea por ejemplo, pero aseguran sin pestañear que esa misma actriz está jugando un papel importante en tal asunto”.